Ir al contenido

Documentación

CyberPanel

CyberPanel es un panel de control de código abierto para alojamiento web. Provibr habla con su API mediante las credenciales del administrador principal y gestiona los sitios web que hay en él: crearlos, suspenderlos y reactivarlos, moverlos a otro paquete y eliminarlos.

Activar el acceso a la API

En un CyberPanel recién instalado la API está desactivada, y eso vale también para el administrador principal. Se activa en el panel, en Users, API Access, para el usuario admin. No hace falta nada más: Provibr entra con las credenciales que ya existen.

Si se deja desactivada, cada llamada vuelve como API Access Disabled, se haya escrito lo que se haya escrito. CyberPanel comprueba ese interruptor antes que la contraseña, de modo que una contraseña correcta da exactamente la misma respuesta que una equivocada. Todo apunta a las credenciales mientras el problema está una casilla más allá.

El administrador principal debe llamarse admin

Una parte de la API de CyberPanel rechaza cualquier nombre que no sea admin, y es justo la parte que enumera los sitios web del panel e informa de cómo avanza uno nuevo. Provibr necesita las dos cosas, así que la cuenta que se rellena abajo es la que se llama admin.

Esto no es un ajuste sino una condición, y viene de CyberPanel y no de Provibr: un administrador renombrado no sirve para esta integración. La prueba de conexión lo dice, de modo que se sabe antes de que lo note el primer pedido.

Qué pide Provibr

Cuatro campos. El agente los guarda en su propia caja fuerte, en el host de quien contrata; Provibr no puede volver a leerlos.

  • La dirección del panel con el puerto, por ejemplo https://panel.example.com:8090. Si se omite el puerto, Provibr añade el 8090. El http sin cifrar se rechaza: ese puerto solo habla TLS.
  • El nombre del administrador principal, que es admin.
  • La contraseña de ese administrador.
  • La huella SHA-256 del certificado, mientras el panel use el autofirmado.
CyberPanel no tiene ningún token de API que cubra estas órdenes: dentro de su propia API la vía del token está activada o no según el endpoint, y precisamente las cuatro que crean, suspenden, cambian de paquete y eliminan un sitio web piden la contraseña. Aquí va, por tanto, la contraseña completa del administrador principal, la misma situación que con Webmin.

El certificado

Todo CyberPanel recién instalado presenta el mismo certificado autofirmado, emitido para www.example.com y firmado por el propio CyberPanel. Por eso un navegador lo llama incorrecto en vez de autofirmado, y la cadena nunca se valida. Al rellenar la huella, el agente confía exactamente en ese certificado en lugar de desactivar la comprobación. Se obtiene desde cualquier máquina que llegue al panel:

shell
openssl s_client -connect <host>:8090 </dev/null 2>/dev/null | \
  openssl x509 -noout -fingerprint -sha256
Los comandos y la salida del terminal están en inglés en todas partes, en el panel y en estas páginas. Un solo texto, una sola verdad: lo que se lee aquí es literalmente lo que devolverá su host.

Si se pone un certificado propio en el nombre de host del panel, la cadena se valida sola y el campo puede quedar vacío. Allí esa es la mejor opción, porque un certificado así se renueva de vez en cuando y uno fijado habría que volver a escribirlo aquí cada vez.

Paquetes

CyberPanel describe en un paquete lo que puede usar un sitio web. Provibr lee esa lista y se refiere a un paquete por su nombre; los paquetes se crean y se cambian en CyberPanel, no aquí.

Un plan de alojamiento web en Provibr apunta a un paquete de una integración. Eso es lo que pide el cliente, y el precio lo fija quien vende.

Mover un sitio web a otro paquete cambia la contabilidad y nada más. Medido desde dentro del servidor con un paquete que llevaba otros límites: la cuota de disco siguió igual y la configuración del servidor web mantuvo los valores antiguos. El panel muestra el nombre nuevo, así que ese nombre se lee como administración y no como un límite que se hubiera movido con él.

Qué envía un pedido

Un sitio web en CyberPanel se identifica por su dominio, y esa es también su identidad en Provibr. Un pedido lleva cuatro cosas:

  • El dominio. Tiene que estar libre en el panel, y todo lo que Provibr haga después con este servidor apunta a él.
  • Una dirección de contacto para el sitio web.
  • El paquete en el que se coloca el sitio web.
  • Una contraseña para el acceso al panel que CyberPanel crea bajo el sitio web.
Crear un sitio lleva en CyberPanel unos cincuenta segundos, de los cuales unos veintiocho se van en un intento de SSL que el panel hace de todos modos. Provibr espera el resultado real en lugar de creerse la primera respuesta: esa llega a los tres segundos y no dice nada, ni siquiera si el dominio seguía libre.

Suspender y reactivar

Las dos cosas surten efecto de inmediato: el panel devuelve el estado nuevo y su propia lista lo muestra al momento. Provibr suspende un sitio web cuando se le pide y cuando se supera la capacidad.

Suspender en CyberPanel es un truco del servidor web y no un bloqueo de la cuenta. El sitio web deja de ser accesible, pero el FTP, el correo y las bases de datos siguen funcionando, y el usuario de unix no queda bloqueado. Eso difiere de DirectAdmin, y cuenta en cuanto la suspensión se usa para hacer cumplir algo.

Espacio en disco y tráfico

CyberPanel es el único panel de control de Provibr sin gráficas de consumo, y no es que la integración las omita: el panel no lo mide. El tráfico se calcula y luego se descarta, y el consumo de disco sale de una caché que en un sitio web nuevo se quedó vacía, así que el cero que devuelve no se distingue de no haber usado nada.

Una gráfica que se queda en cero para siempre parece una medición, y por eso no la hay. Lo que puede usar un sitio web está en su paquete, y lo que CyberPanel sí sabe se queda en el propio panel.

Sitios web que ya existen

Los sitios web creados fuera de Provibr se pueden importar desde la página de la integración: el agente enumera lo que hay en el panel y se elige cuáles pasan a ser un servidor en Provibr.

Un sitio web importado cuenta para la capacidad desde ese momento, igual que cualquier otro servidor web.

Qué no hace

Provibr gestiona sitios web, no el panel: no instala CyberPanel, no lo actualiza y no cambia la configuración del servidor. No hay consola, y el DNS, los buzones y las bases de datos quedan intactos. CyberPanel puede con todo eso por su cuenta, y Provibr no lo maneja.